Semana 10 - Andorra, Austria, Lichtenstein, Mónaco, San Marino, Suiza

3 marzo - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES

Damos gracias por:

  • El elevado estándar de vida y la posibilidad de acceder a un alto nivel de educación y cuidado de la salud que es disfrutado por el pueblo de estos países prósperos.

  • Largos siglos de tradición cristiana y testimonio, especialmente para aquellos cristianos y cristianas enviados a servir a otros.

  • El trabajo del Consejo Mundial de Iglesias y otras organizaciones eclesiales, la ACJ y la ACF, todas con oficinas en Ginebra.

  • Las agencias ecuménicas e internacionales, con sede en Ginebra y en Viena, especialmente el Comité Internacional de la Cruz Roja y las agencias de las Naciones Unidas.

  • La fondue, la trompa de los Alpes (Alphörner), y los cencerros.

  • La historia de acoger/abrir las puertas a/recibir refugiados.

  • Los dones de los extranjeros que enriquecen sus culturas.

  • La gloriosa belleza de los Alpes.

  • Aquellos que luchan por la reducción de la salida de gases de efecto invernadero para mitigar el calentamiento global, que está derritiendo los glaciares en los Alpes.

Oramos por:

  • Las instituciones y los líderes que están comprometidos en la lucha contra el movimiento neo-Nazi en estos países.

  • Quienes tienen intereses en la banca, las finanzas, el turismo y los casinos, para que su compromiso en estas actividades sea en un marco de integridad y responsabilidad fiscal.

  • Las comunidades cristianas de la región, laicas y clericales, para que su testimonio se mantenga vital y sus comunidades de fe fuertes en medio del materialismo y la secularización.

  • Quienes luchan con su pobreza, aún en medio de semejante bienestar, especialmente los inmigrantes, los trabajadores de la industria turística, y los expatriados.

  • Los jóvenes que aunque tienen muchos bienes, carecen de la esperanza de una vida con sentido.

 

ORACIÓN

Tú, mi Señor y mi Dios,

dame todo lo que me conduce a Ti.

Tú, mi Señor y mi Dios,

quita de mi todo aquello que me separa de Ti.

Tú, mi Señor y mi Dios,

libérame de mi mismo y entrégame enteramente a Ti.