Semana 14 - Brunéi, Malasia, Singapur

31 marzo - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES

Damos gracias por:

  • La maravillosa diversidad de la vida. Hay una gran cantidad de plantas y animales que solo se encuentran en estos países.
  • Mejores economías y oportunidades de empleo.
  • La diversidad cultural y religiosa en Singapur, y por las muchas tradiciones en Singapur que componen el cuerpo de Cristo.

Oramos por:

  • Los grupos religiosos que están oprimidos, a pesar de que oficialmente hay libertad de culto.
  • Ciudadanos chinos en Brunéi a quienes se les niega la ciudadanía y son discriminados.
  • Por los pobres de Brunéi, para que puedan acceder a los bienes necesarios para sostenerse y alimentarse.
  • Paz entre los grupos étnicos de estos países.
  • Proteger y alentar la libertad religiosa.
  • Las reformas políticas y la democratización en Malasia.
  • El uso respetuoso de los recursos naturales y sus prácticas sustentables.
  • Las mujeres, que en algunos de estos países son tratadas como ciudadanas de segunda clase.

ORACIÓN

Te alabamos por la belleza que nos rodea,

por la infinita variedad de tu creación:

los cielos, las montañas, los valles

las llanuras, los ríos y los mares.

La generosidad de tu creación suma riqueza y providencia

a nuestra vida cotidiana.

Te damos gracias por el don de la vida

y las oportunidades que tenemos al compartir tus propósitos

como mayordomos de la creación.

Danos tu gracia, a través del espíritu dador de vida,

para que no neguemos nuestra responsabilidad

en la preservación de tu creación.

Tu Hijo, nuestro Señor, vino a este mundo en forma de Jesús

para que podamos ver con claridad tu amor en acción

y tu poder sobre el mal, el pecado y la muerte.

Enséñanos e inspíranos, Señor,

a no tener miedo al poder de aquellos

que son codiciosos y se abusan de los recursos

de tu creación y de los demás.

Con el amor de Jesús en nuestros corazones

podemos transformar toda situación humana

en algo que sea bueno y aceptable a tu mirada.

Dios de amor, al mirar el futuro,

aumenta nuestra fe y confianza

en tu trabajo en la historia.

Tú cuidarás de los pobres e impotentes,

tus profetas hablarán en contra de las injusticias

y tu pueblo se abrazará en amor

por causa de Jesucristo.

Sólo pedimos

que la iglesia se más valiente que cautelosa,

que no permanezca en silencio

cuando el pueblo está sufriendo.

Que la iglesia no se “cruce a la vereda de enfrente”

cuando esta tierra quebrantada espera su restauración.

Te alabamos, Dios Creador, porque todavía sigues haciendo

todas las cosas nuevas a través de Jesucristo, nuestro Señor.