Semana 23 - Lesoto, Namibia, Sudáfrica, Suazilandia

3 junio - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES

Damos gracias por:

  • Aquellos que han luchado alrededor del mundo para terminar con el apartheid y quienes continúan esforzándose para combatir el racismo en todas sus formas.

  • Nelson Mandela, un faro de esperanza, un líder que condujo a su pueblo a la libertad y, luego, dejó el poder como modelo de democracia.

  • El profeta Ntsikana, el primer xhosa convertido al cristianismo, cuyo testimonio permitió la propagación de la fe cristiana en el pueblo Xhosa en Sudáfrica a comienzos del siglo XIX. Escribió música cristiana para su pueblo y predicó la paz.

  • Aquellos que cuidan a los niños que han quedado huérfanos por causa de la crisis de VIH/SIDA.

  • Aquellos que crean conciencia sobre VIH/SIDA y sirven a las personas que conviven con la enfermedad.

  • Aquellas personas que se atreven a llevar temas de sexualidad a la Iglesia, para ayudar a la prevención y que el pueblo de Dios no se muera.

  • Cantos que proclaman justicia, libertad y esperanza.

  • Los cantos armonizados a varias voces, la habilidad para cantar dos notas al mismo tiempo, y el uhadi, un arco musical que se utiliza para acompañar canciones.

  • Los esfuerzos ecuménicos en estos países en su búsqueda de la unidad de cara a los desafíos políticos, sociales y culturales, con una voz común de fe y testimonio.

Oramos por:

  • Estabilidad y justicia en el gobierno, de suerte que todos sean bien tratados.

  • Los que sólo subsisten, viven en viviendas precarias, están desempleados, no tienen acceso al agua potable o servicios sanitarios, o sufren desnutrición y los efectos de la sequía.

  • Una distribución justa de la riqueza producto de los recursos naturales, de manera que contribuya al bienestar común, y no sólo al de los extranjeros.

  • Constancia en la restauración y reconstrucción de estas naciones que fueron desgarradas por cuestiones raciales.

  • Reforma agraria y educacional, justicia económica, y acceso a los planes de salud para todo el pueblo, sin distinción de color o etnia.

  • Las mujeres y niños que siguen soportando el peso de la pobreza y son vulnerables a la violencia doméstica.

  • Las niñas que han sido violadas tras el falso argumento que se trata de una cura contra el SIDA.

  • Padres y madres que ven a sus hijos morir por enfermedad o desnutrición, e hijos que ven morir a sus padres por SIDA.

 

ORACIÓN

Es verdaderamente peligroso servirte en este mundo

pero ¿cómo podría renunciar

a ser instrumento de tu paz?

¿A qué lejano lugar podría huir

sin confesarte?

Si intentara retirarme a la “neutralidad”

ahí estarías Tú;

Si me escondiera detrás de mi teclado en la oficina,

allí estarías Tú.

Si pudiera refugiarme en un lejano país

lejos de la opresión de mi pueblo,

allí estarías Tú

para recordarme lo que te he prometido.

Podría pedirle a la oscuridad de mis penas y humillaciones

que me cubran,

o que la luz de tu amor en mi vida

se convirtiera en tinieblas,

pero aún la noche de mi sufrimiento

se disiparía a la luz de tu presencia.

Me has creado a tu imagen y me amaste

antes de que mi madre me concibiera.

Te alabo, porque

todo lo que has hecho es hermoso

y sobrepasa nuestro entendimiento.

Examíname, oh Dios, y cambia mi mente,

pruébame y limpia mis pensamientos.

Empieza una revolución en mi vida,

renuévame

y guíame por el camino eterno.