Semana 30 - Belice, Guatemala, Honduras, México

22 julio - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES

Damos gracias por:

  • Aquellos que han protegido refugiados y exiliados.

  • Las comunidades que se cuidan mutuamente.

  • Los líderes de iglesias que han hecho oír su voz (hablado) a favor de los oprimidos.

  • Los que tratan de relatar las historias de los pobres a los que son ricos.

  • Tortillas, burritos, enchiladas, cactus, maíz y habichuelas.

  • Templos y civilizaciones antiguos.

Oramos por:

  • Una solución pacífica a la controversia limítrofe entre Guatemala y Belice.

  • Compensación y restauración para familiares y seres queridos de los guatemaltecos asesinados y desaparecidos, así como un proceso legal justo para sus asesinos.

  • Terminar con la violación de los derechos humanos por parte de los militares.

  • Arrepentimiento y conversión para todos aquellos que se beneficiaron de la corrupción.

  • Justicia, educación y empoderamiento para los Mayas y los otros pueblos indígenas.

  • Quienes están desempleados y los que tienen que trabajar en talleres clandestinos, a menudo en condiciones peligrosas.

  • Los niños de la calle.

  • Los que viven en la pobreza.

  • Fuerza, sabiduría y paciencia para las iglesias y organizaciones eclesiales.

 

ORACIÓN

Semilla de vida

 

Señor, en este mundo,

donde has sembrado la semilla de vida

en los corazones de tus hijos e hijas.

Semilla que está creciendo lenta y quietamente,

y cuyo fruto va fortaleciendo la esperanza.

También ha sido sembrada la mala semilla;

cuyo fruto son tristeza, dolor y muerte,

que intentan ahogar todo esfuerzo

por construir un mundo diferente.

 

Por eso nos acercamos a ti en oración

para pedirte sabiduría,

para poder percibir todas esas situaciones

que desaniman, confunden y desalientan.

Habilidad para descubrir y denunciar la maldad,

sin lastimar las vidas de quienes

van sembrando el amor y la justicia.

Fortaleza en nuestros débiles tallos

para que florezca en nosotros la esperanza,

y paciencia para seguir

“sin detenerse, nunca, nuestra siembra”.