Semana 35 - Estonia, Letonia, Lituania

26 agosto - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES

Damos gracias por:

  • La nueva vida que ha surgido de las cenizas del comunismo.

  • Las Iglesias, que han experimentado un reavivamiento en los países balcánicos.

  • Krisianis Barons, que recopiló más de un millón de dainas (folklore letón), algunos de ellos que tienen más de 1000 años.

  • La colina de las cruces, cerca de Šiauliai, Lituania, y todas las cruces y santos tallados en madera que marcan una característica en toda Lituania.

  • Los antiguos cantos runic estonianos, estructurados en líneas de ocho sílabas con un tema que se va desarrollando línea a línea.

  • Pescado ahumado, sustanciosos panes caseros, panqueques y pasteles de cereza.

Oramos por:

  • Estabilidad y mejoramiento económico en el marco de las necesarias transformaciones de estos países y la posibilidad de acceder a oportunidades que antes no eran posibles.

  • Justicia y fuerza para los que se manifiestan en contra de la corrupción y brindan espacios para las personas sin hogar y los pobres.

  • Las numerosas minorías étnicas en cada uno de estos países que se encuentran marginadas, vilipendiadas y en ocasiones atacadas.

  • Protección y guía para las pastoras que buscan responder al llamado de Dios a sus vidas.

  • Por la disminución de la brecha entre ricos y pobres, y por la provisión de recursos y cuidado para aquellos que quedaron excluídos del sistema.

  • El medio ambiente, que ha sido gravemente dañado por la intensa industrialización y urbanización y por quienes deben vivir con la consecuente polución del aire, tierra y agua.

 

ORACIÓN

Tú, oh Cristo, tienes palabras de vida eterna.

Tú eres el Santo de Dios,

pero muchos estonianos no te conocen.

Ellos no saben a quién puede ir.

Muchas personas están desesperadas, adictas al alcohol o las dorgas.

Muchas familias están quebradas, sin amor o paz.

Te necesitan, Salvador, y nosotros también.

Que puedas ser revelado claramente a través de tu iglesia

Para que otros puedan encontrar tu espíritu que da vida.