Semana 40 - Armenia, Azerbaiyán, Georgia

30 septiembre - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES 

Damos gracias por:

  • Los cristianos y musulmanes que permanecieron fieles a sus tradiciones durante la dominación soviética.

  • Quienes trabajan por la paz en una región de viejas animosidades y otras nuevas generadas a raíz del sistema soviético.

  • Las Khatchkars armenias, estelas funerarias decoradas con cruces esculpidas en rocas monolíticas.

  • Los monasterios e Iglesias que están siendo restaurados con amor.

  • Una tradición musical de siglos.

  • Una tradición de elaboradas comidas caseras y una maravillosa hospitalidad.

  • Los movimientos de afirmación de la democracia.

 

Oramos por:

  • La Iglesia Ortodoxa de Georgia que puede redescubrir una rica relación con la familia de iglesias en todo el mundo.

  • Cimientos de la paz entre estos países, así como por el estímulo de nuevas relaciones con las naciones vecinas.

  • El fin de todas las controversias fronterizas que amenazan con estallar en violencia.

  • Quienes sufren pobreza y desempleo.

  • Una nueva preocupación por el medio ambiente.

 

ORACIÓN DE CONFESIÓN

 

Tú no eres el acusador, sino el que libera

No eres el que destruye, sino el que rescata

No eres el verdugo, sino el salvador

No eres el que separa, sino el que junta

No eres el traidor, sino el libertador

Tú no nos hundes, sino que nos sacas a flote

Tú no nos tumbas, sino que nos ayudas a estar de pie

Tú no nos maldices, sino que nos bendices

Tú no tomas venganza, sino que muestras tu gracia

No nos atormentas, siempre nos confortas

No borras, sino que escribes

No te tambaleas, estás siempre firme

No nos pisoteas, sino consuelas

Tú no inventas aquello que causa muerte,

sino buscas la forma de preservar la vida.

No olvidas ayudar,

ni dejas de lado el bien

No escamoteas la compasión

ni traes la sentencia de muerte,

sino el legado de la vida.

Tú no te opones, sólo por tu generosidad

Tú no eres blasfemado por tu gracia

Tú no eres maldecido por tu abundancia

No eres insultado por tus regalos gratuitos

Tú no eres burlado por tu paciencia

Tú no eres culpado por tu perdón

Tú no eres acusado por tu bondad

Tú no eres deshonrado por tu dulzura

Tú no eres despreciado por tu mansedumbre

Por estas cosas, no nos quejamos,

sino que expresamos una gratitud que no puede ser silenciada.

Quita mis pecados, Todopoderoso

Elimina la maldición que hay en mi, bendito

Perdona mis faltas, misericordioso

Borra mis transgresiones, compasivo

Extiende tu mano de liberación

Y al instante seré hecho perfecto

¿Qué puede ser más sencillo para ti, Señor

Y qué es más importante para Ti?

De esta manera, providencial Señor, hazme renacer

Recréame a tu imagen y por tu aliento permíteme vivir

para que, renovado por tu aliento que ilumina de pura gracia,

mi alma pecadora sea protegida.