Semana 44 - Islas del Océano Índico

28 octubre - 31 diciembre 1969

INTERCESIONES

Damos gracias por:

  • La libertad religiosa en Madagascar y el incremento de asistencia a la iglesia debido a la misión de divulgación.

  • La profundidad en el crecimiento de la espiritualidad cristiana y la propagación del movimiento de renovación carismática en todas las denominaciones.

  • Quienes trabajan incansablemente por traer sanidad a personas afectadas y sufriendo por enfermedad, desempleo o pobreza.

  • Las Iglesias que trabajan a favor de la justicia económica y están comprometidas con la diaconía, especialmente en los sectores más pobres de la sociedad.

  • Una labor eficaz para el desarrollo entre los pobres en cristiana humildad y fidelidad.

  • Cada cristiano o cristiana que comparte la buena noticia del reino de Dios, así como sus propias vidas, con quienes aún no conocen o han dejado de reconocer a Cristo como su Señor y Salvador.

  • Los pastores, evangelistas y líderes laicos de las Iglesias de Madagascar que trabajan incansablemente para compartir el amor de Cristo con toda la nación a través de la palabra y las acciones.

  • La poderosa presencia del Señor, que acompaña la propagación de la misión en toda la zona del Océano Índico.

  • Los cristianos y cristianas que acompañan su actitud de arrepentimiento con acciones de servicio y sostenimiento de la misión de la Iglesia.

  • El fortalecimiento de la cooperación ecuménica entre las iglesias históricas, incluyendo la Iglesia Católica Romana.

  • La coexistencia pacífica y cooperación cultural y económica entre las Islas del Océano Índico.

  • Quienes en nuestra sociedad hablan en nombre de las personas silenciadas y que no tienen voz, para que los que están ciegos en los lugares de conducción, vean y para que los excluidos encuentren un lugar en la vida de la nación.

  • La esperanza en un futuro donde todo ciudadano pueda vivir con la dignidad de ser un hijo o hija de Dios.

Oramos por:

  • Un reavivamiento del liderazgo de las Iglesias en la arena política, para que sus ojos y sus oídos estén abiertos a las necesidades y clamores del pueblo y que sus corazones sean sabios para discernir todo aquello que contribuye a la paz con justicia.

  • El diálogo y cooperación interreligiosa.

  • Que todos los creyentes asuman como suyo el don del sacerdocio universal y así puedan compartir la carga en aras de la misión de la Iglesia.

  • Una buena gobernabilidad y un liderazgo con visión.

  • Que quienes viven a lo largo de las costas puedan ser protegidos de la devastación anual de tifones y huracanes, y los que viven en lugares áridos puedan ser salvados de la sequía y la hambruna.

  • La guía del Espíritu para las Iglesias, para que renuncien a la autojustificación y trabajen preferentemente para el establecimiento de la justicia y los derechos humanos para todos.

  • Que los hechos de los cristianos y las cristianas sean más elocuentes que las palabras en las islas del sur.

  • Un fiel testimonio del camino del Señor en cuestiones políticas y económicas.

  • Que la justicia de Dios prevalezca en las cuestiones políticas y para que haya buenos resultados en las elecciones.

  • Que el amor de Dios inunde y transforme todo el trabajo de las Iglesias en las islas.

  • Que las Iglesias encuentren caminos de cooperación en amor y confianza hacia el objetivo común que apunta al Reino inquebrantable de Cristo.

  • Que cristianos y cristianas tengan una buena comprensión de y un compromiso con la justicia de Dios en la sociedad.

ORACIÓN

Señor Jesús,

la tormenta es vida y la vida es tormenta

y no hay forma de escapar de ello.

Pero lo que importa es que tú estás en la tormenta con nosotros,

faro y presencia segura.