Familias de iglesias

En esta sección, se ofrecen descripciones informativas breves de las principales tradiciones eclesiales y agrupaciones de iglesias que existen dentro del Cristianismo. La mayoría de ellas, aunque no todas, forman parte de la Conferencia de Secretarios de las Comuniones Cristianas Mundiales. Cuando procede, se añade información sobre la organización mundial de la agrupación de iglesias correspondiente, así como la lista de iglesias miembros de dicha organización. Las descripciones están en orden alfabético (de acuerdo con los nombres en inglés). En palabras de la Declaración de Toronto: "esta presentación no está basada en ninguna concepción particular. No prejuzga el problema eclesiológico" (traducción libre).

Vea una lista de las familias de iglesias en el menú de la izquierda.
Por favor, tenga en cuenta que no todas ellas incluyen iglesias miembros del CMI.

Comuniones cristianas mundiales

"Comuniones cristianas mundiales" (CCM) es el término utilizado comúnmente para describir a las iglesias o agrupaciones (familias) de iglesias organizadas a escala mundial con raíces, confesiones o estructura teológicas e históricas comunes. Por sí misma, esta definición demuestra que hay diferentes tipos de comuniones cristianas mundiales. El término no fue de uso corriente hasta 1979 aproximadamente. Otros términos utilizados en el pasado para referirse a estas agrupaciones describían de manera todavía menos adecuada a las familias de agrupaciones de iglesias. Entre ellos, se encuentran: "grupos confesionales mundiales de iglesias", "grupos confesionales mundiales", "alianzas confesionales mundiales" y "familias confesionales mundiales".

Las comuniones cristianas mundiales están compuestas de iglesias que pertenecen a la misma tradición y se mantienen unidas por una herencia común; son conscientes de vivir en la misma comunidad universal y dan a esta conciencia al menos algún tipo de expresión visible estructurada. Pueden estar relacionadas o no con credos o confesiones particulares. La forma de "expresión visible estructurada" de las organizaciones confesionales varía enormemente. Una comunión cristiana mundial tiene muchos empleados y un presupuesto anual amplio. Varias tienen poco personal y presupuestos moderados. Los orígenes de algunas se remontan a varias décadas antes del movimiento ecuménico moderno. Otras se formaron o asumieron su nivel de actividad actual desde la fundación oficial del Consejo Mundial de Iglesias en 1948. Sus esferas de interés pueden ser bastante variadas. No obstante, crean vínculos que fortalecen el testimonio común de sus iglesias en áreas tales como la misión y la evangelización, la justicia y el servicio, y la promoción de la unidad cristiana.

La Conferencia de Secretarios de las Comuniones Cristianas Mundiales se ha reunido todos los años desde 1957, con escasas excepciones (1960, 1961 y 1975). Normalmente, la conferencia congrega a los secretarios generales de estos organismos para la comunión y el intercambio de impresiones. Algunos años también han podido debatir diversos temas de interés mutuo, que incluyen los diálogos bilaterales, las relaciones entre las Sociedades Bíblicas y las CCM, la libertad religiosa y los derechos humanos, y el compromiso de las CCM con el futuro del movimiento ecuménico.

Por lo general, las reuniones anuales congregan a representantes de las siguientes comuniones cristianas mundiales: la Alianza Bautista Mundial, la Alianza Reformada Mundial, el Comité Consultivo Mundial de la Sociedad de los Amigos, la Comunidad Evangélica Mundial, la Comunión Anglicana, la Conferencia General de Adventistas del Séptimo Día, la Conferencia Internacional de Obispos Viejos Católicos, el Congreso Mundial Menonita, el Consejo Consultivo Ecuménico de los Discípulos, el Consejo de Unidad de la Iglesia Morava en el Mundo, el Consejo Ecuménico Reformado, el Consejo Metodista Mundial, la Convención Mundial de Iglesias de Cristo, el Ejército de Salvación, la Federación Luterana Mundial, el Patriarcado de Moscú (Ortodoxo Bizantino), el Patriarcado Ecuménico (Ortodoxo Bizantino), los pentecostales y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (Iglesia Católica). El Consejo Mundial de Iglesias normalmente está representado en las reuniones.

Incluso en su totalidad, las comuniones cristianas mundiales no representan a todas las ramas del cristianismo. En particular, hay como mínimo tres grupos de iglesias fuera del marco mundial de las comuniones cristianas mundiales: las iglesias ortodoxas orientales; las iglesias independientes o indígenas, especialmente en África; y las iglesias unidas y en vías de unión que se fundaron a partir de los años veinte.

Con su variedad de estructuras y propósitos, las comuniones cristianas mundiales son muy activas y deben verse en su relación con el movimiento ecuménico. De hecho, en sus comienzos, fueron las principales formas del movimiento ecuménico, dando a los miembros de sus iglesias una nueva conciencia de universalidad al comprender la dimensión mundial de sus propias comunidades. Muchos de sus líderes participaron en la formación del Consejo Mundial de Iglesias y han ocupado puestos de liderazgo en él desde 1948 hasta hoy en día.

En el pasado, las comuniones cristianas mundiales han sido consideradas en ciertos círculos como la antítesis del compromiso ecuménico. Así, con frecuencia, se las ha etiquetado de promotoras del confesionalismo o denominacionalismo a expensas de la promoción de la unidad cristiana, lo cual refleja una visión bastante limitada. En realidad, muchas comuniones cristianas mundiales son organismos ecuménicos clave y han apoyado al Consejo Mundial de Iglesias en su papel de organización ecuménica privilegiada. La Segunda Asamblea del CMI ya lo reconoció en 1954 cuando, en un informe a la Asamblea en Evanston, Illinois (EUA), el entonces Comité Central declaró:

"Se puede observar con satisfacción que casi todas las asociaciones confesionales mundiales han dejado constancia de su deseo de apoyar al movimiento ecuménico, y se sugiere que el Secretario General organice de tiempo en tiempo consultas informales con tres o cuatro representantes de cada una de estas asociaciones para debatir la implementación de ese deseo y otros problemas comunes1".

Casi treinta años después, la Sexta Asamblea del CMI (Vancouver, 1983) reconoció la importancia ecuménica de las CCM y de la Conferencia de Secretarios de las Comuniones Cristianas Mundiales como colaboradoras en la búsqueda de la plena unidad visible de la iglesia, y fomentó el desarrollo de una colaboración más estrecha entre el CMI y las CCM. Recomendó que ambos continuaran con la tarea de buscar claridad respecto al objetivo de la unidad que los cristianos buscan dentro del movimiento ecuménico único, y a la hora de identificar los pasos y las posibilidades de lograr ese objetivo. Además, manifestó la esperanza de que se celebrara una nueva serie de reuniones ad hoc del Foro sobre conversaciones bilaterales, y solicitó específicamente que se prestase atención a la recepción del texto Bautismo, Eucaristía y Ministerio y a su relación con los diálogos bilaterales entre las comuniones cristianas mundiales. La cuestión de la relación entre los tres conceptos de unidad -"unidad orgánica", "comunidad conciliar" y "diversidad reconciliada"- sigue siendo crucial.

Estas afirmaciones de 1983 se basaron en intentos anteriores de abordar algunas cuestiones que habían comenzado a surgir respecto a la relación entre el CMI y las comuniones cristianas mundiales, así como asuntos relacionados con cómo las iglesias más jóvenes de Asia, África, América Latina, el Caribe y el Pacífico podrían ir más allá del denominacionalismo hacia el compromiso ecuménico. La Asamblea del CMI en Nairobi (1975), por ejemplo, hizo una serie de propuestas con el objetivo de que el CMI y las CCM encontraran "una manera constructiva y complementaria de contribuir al avance del movimiento ecuménico2".

Una contribución muy importante de las comuniones cristianas mundiales a la unidad cristiana han sido los diálogos teológicos bilaterales. Varias CCM han llegado a acordar algunas declaraciones significativas que han disipado ciertas desconfianzas y condenas históricas. La Alianza Reformada Mundial, por ejemplo, ha establecido relaciones estrechas con los luteranos y los discípulos de Cristo, y ha llegado a ponerse de acuerdo con los católicos romanos y los anabaptistas sobre algunas posiciones significativas como resultado de estos diálogos. La Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación firmada por luteranos y católicos romanos es uno de los principales resultados de tales diálogos bilaterales.

En 1974, la Conferencia de Secretarios de las Comuniones Cristianas Mundiales acogió con agrado la iniciativa de la Comisión de Fe y Constitución del CMI de celebrar foros donde se reflexionase sobre los diálogos. En 1975, la Asamblea del CMI en Nairobi confirmó esta iniciativa. Se celebraron ocho foros entre 1978 y 2001 con la participación de representantes de las comuniones cristianas mundiales. Estos foros han proporcionado espacio para la reflexión sobre los resultados de los diálogos y su recepción a nivel nacional, regional y mundial, y han contribuido a evaluar el impacto de los mismos en la búsqueda de la unidad cristiana.

Como la familia ecuménica busca nuevos modelos de compromiso ecuménico y colaboración interreligiosa, las comuniones cristianas mundiales han trabajado con frecuencia dentro de diferentes procesos para promover esta causa. Desde 1997, han tomado parte activa en el proceso del Foro Cristiano Mundial. En los últimos años, las CCM también han celebrado debates entre ellas y han participado en procesos relacionados con el llamamiento a la reconfiguración del movimiento ecuménico.

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1 Traducción libre de The Evanston Report (Informe de Evanston), 1954, pp. 184-85. (en inglés).

2 Traducción libre de Breaking Barriers (Rompiendo barreras): Nairobi, 1975. Ginebra, CMI, pp. 196-98 (en inglés).