Unidad, misión, evangelización y espiritualidad

Recibíos los unos a los otros…
Foto: Peter Williams / CMI

El CMI anima a las iglesias a llamarse unas a otras a la unidad visible, trabajar juntas por una misión en el mundo más fiel y aumentar la dimensión espiritual de sus vidas. Reconociendo que estas áreas están interrelacionadas, pretende hacerlo de manera integrada. 

Al tratar la unidad, la misión, la evangelización y la espiritualidad, este programa desempeña su labor, entre otras, a través de la Comisión de Fe y Constitución del CMI, la Comisión de Misión Mundial y Evangelización y de varias redes ecuménicas relacionadas al: racismo, la migración, los derechos y prioridades de los pueblos indígenas, los dalits y las personas discapacitadas. Proporcionan vínculos con muchas iglesias miembros y no miembros y organizaciones activas en estas áreas.

Proyectos
Llamados a ser la Iglesia Una
Este proyecto tiene como objetivo examinar las cuestiones teológicas, históricas y sociales que continúan dividiendo a las iglesias y elaborar los acuerdos que se hayan logrado al respecto (sobre la base del texto "Llamados a ser la Iglesia Una", aprobado por la 9ª Asamblea del CMI en febrero de 2006).
Espiritualidad y culto
Este proyecto tiene como objetivo alentar a las iglesias a examinar las dimensiones tradicionales o nuevas de la vida espiritual ecuménica, a continuar esforzándose con ocasión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, y a reunir documentación en relación con el culto y la sanación en la comunidad.
Misión y unidad
Este proyecto tiene como objetivo emprender un estudio internacional sobre la forma de mantener unidos el compromiso por la unidad y el compromiso por la misión y la evangelización -en el marco de los preparativos del centenario de la Conferencia Misionera Mundial celebrada en Edimburgo en 1910, y con objeto de profundizar la comprensión y la práctica ecuménicas de la misión.
Comunidades justas e incluyentes
En relación con la unidad y la misión de la iglesia, este proyecto tiene como objetivo exhortar a las iglesias a que hagan frente al problema de la exclusión y la discriminación que sufren las personas con discapacidades, los indígenas, los pueblos oprimidos a causa de su raza, las minorías étnicas y los dalit, y construyan comunidades justas e incluyentes.